“¡ No tenemos miedo !”

Defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra, las nuevas víctimas del desarrollo irresponsable.

Protesta campesina contra el proyecto de una mina de cubre ante la colina de Letpadaung, durante una visita a Birmania de la líder prodemocracia Aung San Suu Kyi en el municipio de Sarlingyi, el 13 de marzo de 2013 | Birmania, 2013 | ©REUTERS/Soe Zeya Tun.
En todo el mundo, los activistas de los derechos sobre la tierra están sometidos a una creciente presión por parte de los Gobiernos y de los agentes económicos. Esta presión ha llevado a veces hasta el asesinato. Todo esto está ocurriendo en un contexto de absoluta indiferencia y de impunidad generalizada. Hoy más que nunca los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra necesitan nuestra protección ¡Necesitan nuestro apoyo!
Rigoberta Menchú (Guatemala), premio Nobel de la Paz 1992

Una tierra y unos seres humanos bajo presión

Protesta campesina contra el proyecto de una mina de cubre ante la colina de Letpadaung, durante una visita a Birmania de la líder prodemocracia Aung San Suu Kyi en el municipio de Sarlingyi, el 13 de marzo de 2013.
Birmania, 2013 ©REUTERS/Soe Zeya Tun

Una tierra y unos seres humanos bajo presión

Hoy, todo se vende y todo se compra. Los bosques, las montañas, los ríos.

Hoy, todo se vende y todo se compra. Los bosques, las montañas, los ríos. Estas transacciones tienen unas consecuencias terribles sobre la tierra, y el ser humano es su primera víctima. En todos los continentes, hombres y mujeres luchan para que su tierra, su identidad y su modo de vida, no desaparezcan, y algunos pagan este compromiso con su vida. No se oponen al desarrollo en sí mismo, sino a una forma de desarrollo "irresponsable", caracterizado por decisiones salvajes, que toman empresas ávidas de beneficios y gobiernos a menudo corruptos.

Los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra viven a menudo en regiones apartadas, lejos de las instituciones y de los medios de comunicación, allí donde, precisamente, es posible comprar bosques, montañas y ríos. Y hoy, cuando la presión sobre la tierra se vuelve insostenible, la represión de su compromiso alcanza su punto máximo. Amenazas, acoso, detenciones arbitrarias, agresiones, asesinatos: los defensores y defensoras de los derechos de la tierra son los activistas de los derechos humanos que más sufren la represión…

Represión de defensores de los derechos de la tierra alrededor del mundo (2011 - 2014) Fuente: Observatorio
La policia carga a residentes del barrio de Borei Keila en febrero de 2014 en Phnom Penh | Camboya, 2014 | ©Getty Images/AFP.

Personas que incomodan

La policia carga a residentes del barrio de Borei Keila en febrero de 2014 en Phnom Penh.
Camboya, 2014 ©Getty Images/AFP

Personas que incomodan

Los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra forman parte por lo general de una comunidad rural directamente afectada por un proyecto de explotación de terrenos.

Los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra forman parte por lo general de una comunidad rural directamente afectada por un proyecto de explotación de terrenos. Su combate, es, por tanto, vital. Se movilizan para no verse obligados a abandonar un territorio en el que se basan su existencia y su modo de vida o, cuando su marcha es inevitable, para recibir las indemnizaciones que les son debidas y para que se les realoje en condiciones dignas. Para los pueblos indígenas, estas situaciones son dramáticas debido a que mantienen vínculos personales y culturales especialmente fuertes con sus tierras ancestrales.

En su lucha pacífica, los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra recuerdan a los Estados su obligación de respetar el derecho nacional e internacional, y, especialmente, el derecho a la alimentación, al agua, el derecho a un nivel de vida adecuado, los derechos de los pueblos indígenas, etc. Este trabajo de movilización puede adquirir diferentes formas y pasar por etapas distintas. En un primer momento, antes del desarrollo de cualquier proyecto que pueda ser considerado como poco respetuoso del derecho, los defensores y defensoras informan, alertan e intentan convencer a las autoridades para que inicien la vía de la negociación.

Si no se les escucha, si no se tienen en cuenta sus temores, los defensores y defensoras pasan a organizar manifestaciones para reivindicar sus derechos y llamar la atención de la comunidad internacional. Estas manifestaciones pueden ser a veces reprimidas violentamente, ya que por lo general los Estados y quienes explotan los recursos tienen solo un temor: que los proyectos se vean ralentizados e incluso detenidos, con las consiguientes pérdidas financieras tanto para las empresas como para el Estado. Algunos actores consideran entonces que todos los medios están permitidos para no llegar hasta este punto, incluso el recurso a la violencia.

“ Quisieron hacerme callar y me condenaron a tres años de cárcel ”
Yorm Bopha, Camboya
Manifestación contra el proyecto minero de Tambor reprimido en la sangre, en mayo de 2014 | Guatemala, 2014 | ©REUTERS/Jorge Dan Lopez.

Un compromiso violentamente reprimido

Manifestación contra el proyecto minero de Tambor reprimido en la sangre, en mayo de 2014.
Guatemala, 2014 ©REUTERS/Jorge Dan Lopez

Un compromiso violentamente reprimido

112 agresiones o amenazas de agresión física

El aislamiento de los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra que a menudo viven en regiones remotas, apartados de los agentes de influencia, facilita que se cometan actos violentos contra ellos. Una violencia acorde a las faraónicas cantidades de dinero en juego y que en estos últimos años ha alcanzado unas dimensiones trágicas.

Los agresores –policías, militares, miembros de la seguridad privada de las empresas, "mercenarios"– atacan por lo general a las personas que lideran los movimientos de protesta, con el único objetivo de hacerlos callar.

Entre 2011 y 2014 el Observatorio registró 112 agresiones o amenazas de agresión física contra los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra

En Bangladesh, Shahed Kayes, consejero del Comité de Prevención contra la Extracción Ilegal de Arena fue atacado físicamente por unas cuarenta personas el 2 de julio de 2013. Uno de sus agresores le dijo: Hemos perdido mucho dinero por culpa de tu movimiento. Nuestro error ha sido no haberte matado antes, pero esta vez lo vamos a hacer. Te vamos a cortar las venas, te ataremos las manos y te echaremos al río. Shahed Kayes presentó una denuncia, pero hasta la fecha no se ha iniciado ninguna investigación.

En Libéria, Alfred Brownell, presidente de la ONG Green Advocates fue amenazado por el personal de una plantación de aceite de palma, que estaba visitando en compañía de representantes de la plantación y de un grupo de expertos. Mi patrón beberá en tu cráneo y nosotros nos comeremos tu corazón.

43 asesinatos

De acuerdo a la información presentada en el Informe del Observatorio, 43 asesinatos fueron cometidos en contra de defensores de los derechos sobre la tierra. Este terrible número es sin embargo solo una pequeña muestra de la realidad. Asia y América Latina son los continentes más afectados y donde los casos de represión son más conocidos.

En México, Héctor Regalado Jiménez, miembro de la Asamblea Popular del Pueblo de Juchiteco, fue asesinado el 21 de julio de 2013. Él y su organización llevaban semanas manifestándose contra la construcción de plantas eólicas en sus tierras.

En Honduras, Antonio Trejo Cabrera, el abogado de una ONG que militaba por la restitución de tierras a las comunidades del Bajo Aguán, fue asesinado el 22 de septiembre de 2012. Su hermano, que se había manifestado públicamente para pedir la apertura de una investigación, fue asesinado al año siguiente.

123 défenseurs des droits à la terre ont été harcelés sur le plan judiciaire

Además de la violencia, muchos Estados también utilizan el acoso judicial y la detención arbitraria para intimidar a los defensores y defensoras. Utilizando como pretexto leyes liberticidas, los Estados ponen tras las rejas a cualquier persona que consideren molesta. "Propaganda engañosa", "atentado contra la seguridad del estado", "alteración del orden público", no faltan acusaciones abusivas que pueden conllevar largas penas de cárcel.

Desde enero de 2011, el Observatorio ha documentado 32 casos de acoso judicial contra 123 defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra.

En Vietnam, muchos blogueros y blogueras que trabajan en relación a la problemática vinculada con la confiscación de tierras han sido detenidos en virtud al artículo 88 por "propaganda contra la República Socialista de Vietnam".

En Indonésie, Anwar Sadat y Dede Chaniago, responsables de la ONG Foro Indonesio para el Medio Ambiente (WALHI), sufrieron una paliza y fueron detenidos por agentes policiales durante una manifestación pacífica, organizada en enero de 2013 para reclamar la restitución de tierras confiscadas en el sur de Sumatra. Después fueron condenados, tras interponer un recurso de apelación, a más de cinco meses de prisión firme por "haber organizado un acto de provocación".

Campesinos esposados en el Bajo Aguán, Honduras, escoltados por policías durante su traslado a Tegucigalpa el 22 de agosto de 2012 | Honduras, 2012 | ©AFP/Orlando Sierra.

Un justicia difícilmente accesible

Campesinos esposados en el Bajo Aguán, Honduras, escoltados por policías durante su traslado a Tegucigalpa el 22 de agosto de 2012.
Honduras, 2012 ©AFP/Orlando Sierra

Un justicia difícilmente accesible

Ante los ataques físicos y las detenciones arbitrarias, los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra a menudo se encuentran impotentes.

Ante los ataques físicos y las detenciones arbitrarias, los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra a menudo se encuentran impotentes. Los órganos judiciales de los países en los que tienen lugar estas violaciones sufren a menudo de falta de independencia, de medios o de capacidades. Se abren pocas investigaciones y resulta muy poco habitual que se encause a los agresores, tanto más cuanto a menudo es el propio Estado quien está en el origen de estos ataques.

Existen mecanismos regionales e internacionales de protección de los defensores y defensoras de los derechos humanos que intervienen cuando la justicia nacional es deficiente (procedimientos especiales de la ONU, órganos de control de los tratados de protección de los derechos humanos, tribunales y comisiones regionales de protección de los derechos humanos). La gran mayoría de estos mecanismos no son jurídicamente vinculantes pero permiten alertar a los Estados y a la comunidad internacional sobre la situación de un defensor o defensora en peligro.

En cuanto a la posibilidad de perseguir a las empresas que sean responsables de violaciones de los derechos humanos, el combate judicial, cuando es posible, es a menudo largo, peligroso y caro. Las empresas disponen de medios humanos y financieros con los que es difícil rivalizar.

Pertenencias de una familia palestina tras ver cómo el personal del ayuntamiento de Jerusalén utilizaba bulldozers para demoler el edificio de viviendas en el que residían, en el barrio de Beit Hanina, Jerusalén este (Cisjordania), el 29 de octubre de 2013  | Cisjordania, 2013 | ©Oren Ziv/Getty Images Personas andinas protestan contra el proyecto de la mina de oro Conga de Newmont Mining durante una marcha cerca de la laguna Cortada, en la región peruana de Cajamarca, el 24 de noviembre de 2011| Pérou, 2011 | ©REUTERS/Enrique Castro-Mendivi. Pre Lang, la principal selva del centro de Camboya ha sufrido talas salvajes, debido a las tristemente célebres concesiones de tierras con fines económicos y a la explotación ilegal | Camboya, 2013 | ©ADHOC Des membres du Movimiento Unificado Campesino del Aguan (MUCA) manifestent à Tegucigalpa en portant des cercueils symbolisant leurs camarades assassinés | Honduras, 2012 | © AFP/Orlando SIERRA Paysanne opposée au projet minier Conga qui a déclaré que “L’or ne se mange pas” | Peru, 2013 | © Jacob Holdt. Des paysans brésiliens manifestent devant les locaux de l’entreprise minière Vale à Rio de Janeiro contre les dégâts causés sur l’environment | Brésil, 2012 | © AFP/Antonio Scorza.

Invertir la tendencia

Pertenencias de una familia palestina tras ver cómo el personal del ayuntamiento de Jerusalén utilizaba bulldozers para demoler el edificio de viviendas en el que residían, en el barrio de Beit Hanina, Jerusalén este (Cisjordania), el 29 de octubre de 2013.
Cisjordania, 2013 ©Oren Ziv/Getty Images
Personas andinas protestan contra el proyecto de la mina de oro Conga de Newmont Mining durante una marcha cerca de la laguna Cortada, en la región peruana de Cajamarca, el 24 de noviembre de 2011.
Pérou, 2011 ©REUTERS/Enrique Castro-Mendivi
Pre Lang, la principal selva del centro de Camboya ha sufrido talas salvajes, debido a las tristemente célebres concesiones de tierras con fines económicos y a la explotación ilegal.
Camboya, 2013 ©ADHOC
Manifestación de miembros del Movimiento Unificado Campesino del Aguan (MUCA) en Tegucigalpa, portando ataúdes simbolizando a sus compañeros asesinados.
Honduras, 2012 © AFP/Orlando SIERRA
Campesina opuesta al proyecto minero Conga que declaró “El oro no es comestible”
Perú, 2013 © Jacob Holdt
Campesinos brasileros protestan delante de la empresa minera Vale en Rio de Janeiro, contra los daños causados al medioambiente.
Brasil, 2012 © AFP/Antonio Scorza

Invertir la tendencia

Los Estados, los agentes económicos y la comunidad internacional deben ante todo dotarse de los medios necesarios para prevenir los conflictos relacionados con la propiedad de terrenos y las violaciones de los derechos humanos.

Los Estados, los agentes económicos y la comunidad internacional deben ante todo dotarse de los medios necesarios para prevenir los conflictos relacionados con la propiedad de terrenos y las violaciones de los derechos humanos. Los Estados tienen obligaciones en materia de protección de los derechos de los defensores y defensoras, así como un deber de información y de consulta de las poblaciones afectadas por proyectos de explotación a los que no pueden sustraerse y que deben, hoy, ser reforzados. En efecto, la falta de diálogo y de consentimiento previo, libre e informado, son ambos generadores de conflictos que pueden llegar a ser graves y que pueden resultar mortales.

Lo mismo ocurre con las empresas que deben, siempre y en el desarrollo de todas sus actividades, asegurarse de respetar los derechos humanos. Para ello, deben adoptar medidas de diligencia y velar por la participación efectiva de las poblaciones afectadas, especialmente a través de la realización de estudios de impacto sobre los derechos humanos y el medio ambiente, antes de llevar a cabo cualquier proyecto.

Más allá de la mera prevención, resulta igualmente necesario mejorar la capacidad y la independencia de los sistemas judiciales nacionales con objeto de permitir que los defensores y defensoras puedan recurrir a la justicia y obtener reparación en caso que se violen sus derechos. La mejora de los mecanismos regionales e internacionales de los derechos humanos es igualmente importante para proteger la acción de los defensores y defensoras. Es asimismo necesario reforzar el derecho internacional, para poder exigir responsabilidades a las empresas cuando cometan violaciones de los derechos humanos.

Es hora de que la comunidad internacional tenga en cuenta la importancia y la fragilidad de los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra.

Es hora de que la comunidad internacional tenga en cuenta la importancia y la fragilidad de los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra. Es necesario que los mecanismos onusianos integren de forma sistemática en sus actividades la cuestión de los defensores y defensoras de los derechos sobre la tierra y que se aclare y precise el marco jurídico que define la defensa de los derechos a la tierra.

Esta cuestión debe igualmente formar parte del orden del día de las próximas citas internacionales, concretamente de los debates de la Conferencia sobre el Clima de 2015 y del nuevo grupo intergubernamental en el seno del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU para un Tratado Internacional sobre Empresas y Derechos Humanos.

Esto debe parar!

Ayúdanos a proteger a los defensores
de los derechos sobre la tierra
dándoles visibilidad :

Pídele a quienes toman las decisiones, que las violaciones
a los defensores de los derechos de la tierra
no quedarán impunes

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